Laia llevaba ya dos años entre rejas. Sus manos tocaban un piano imaginario. En cualquier lugar de su celda o en el patio de la cárcel las otras reclusas observaban como movía los dedos y los deslizaba sobre el teclado del aire. Sólo ella era capaz de oír su música. Así en silencio. Los jueces no sólo le habían privado de libertad durante siete años, también le habían prohibido tocar ningún piano durante otros cuatro.
La nueva reclusa le preguntó a Laia.
.- Y tú.¿porqué estás en el talego?
.- Yo....respondió titubeante Laia, pues por tocar el piano.....
.- Venga, no me tomes el pelo...replicó la reclusa. ¿escondiste el cadáver de tu novio dentro del piano?
.- No, no...dijo Laia....Yo no he matado a nadie...Me denunciaron por tocar el piano, por contaminar acústicamente, por alterar la psique de mi vecina..
.- ¡Para, para¡ dijo la reclusa..¿qué es eso de contaminar acústica...qué?
.- Vale - susurró Laia- Pues para que lo entiendas...parece ser que el sonido del piano le molestaba profundamente a mi vecina, la volvía loca, y me denunció...
.- Pero... ¿se puede denunciar a alguien por eso? replicó la reclusa.
.- Pues sí, si se puede...confirmó Laia. En realidad te pueden denunciar por cualquier cosa.
.- Pues si lo llego a saber antes denuncio al camión de la basura...¡que mira que hace ruido y me despierta todas las noches, cómo si presintiera que voy a ser engullida por sus tripas de metal... La reclusa hizo una pausa. Luego continuó. - Pero tú...¿es que estabas tocando el piano a todas horas?
.- No, no, lo normal...Cuánto más me atrapó la música, más horas le dedicaba claro. Pero hice todos los esfuerzos para no molestar...aislé mi cuarto, compre una manta para silenciar en lo posible el sonido, y, después de todo, me cambié de casa.....Una casa sin vecinos...así no oía los carraspeos de las gargantas, ni los resoplidos de polvos urgentes, ni las cisternas de los baños, ni las voces groseras de la apatía...Es curioso todas estas cosas no se consideran contaminación acústica por una cuestión de decibelios, pero te aseguro que eso sí es contaminación, de la buena..pero claro no van a sentar en el banquillo de los acusados a los arquitectos que fabrican paredes de papel o casas miniatura donde el valor de la intimidad no se contempla nunca...
.- ¡qué razón tienes¡ dijo la reclusa. ¡Y qué bien expresado¡ Cuando estaba en el salón de mi casa oía todas las conversaciones de mis vecinos,,,tenía que golpearles en la pared para que bajaran el tono de las voces..me sabía toda su vida, cuando entraban al baño, cuando salían, cuando estaban mosqueados, cuando no....y los niños...era como si los tuviera en el cuarto de al lado... Bueno, pero esa vecina que te ha denunciado ¿qué la pasa? ¿se ha vuelto loca?
.- No, no, dijo Laia. Ella también se fue de la casa. La tuve que pagar cincuenta mil euros en concepto de daños psiquicos. Espero que haya ido por lo menos a un buen psiquiatra. Tal vez ahora empiece a amar la música.
.- O sea..¡ Que os habéis arruinado¡ ¡ y todo por tocar el piano¡ Y eso que decía Cervantes, que una también tiene su cultura, que dónde hay música nada malo puede haber.....
,. Pues ya ves, no siempre se cumple el dicho. Y tú.. - preguntó Laia- ¿porqué estás aquí?
.- Pues..por una cosa de nada..un atraco a mano armada, dijo la reclusa. Me han caído tres años.
.- ¿Tres años? dijo Laia con sorpresa
.- Oye,¡ que yo no he contaminado a nadie¡ sentenció la reclusa.
miércoles, 13 de noviembre de 2013
viernes, 8 de noviembre de 2013
MIRARSE EL OMBLIGO.
Dado que todo está en revisión no estaría mal que el periodismo español acometiera la ingrata tarea de mirarse el ombligo. Me sirve de percha el terrible episodio de la televisión valenciana. Una televisión que naufraga entre el descrédito y la bancarrota por culpa de una gestión lamentable que roza el nepotismo y probablemente la delincuencia. Son muchos los periodistas de ese canal que ahora se han atrevido a confesar el grado de infamia y manipulación informativa al que estaban sometidos. Mas vale tarde que nunca. Pero es en esas confesiones donde empiezo a intuir una parte de la gravedad del problema. Tal vez si hubiera habido un acuerdo económico y no peligraran los puestos de trabajo muchos de ellos hubiesen preferido seguir guardando silencio. Ya se sabe. Lo primero es llenar el estómago. Desde hace muchos años esta profesión ha dejado de estar al servicio de la verdad para erigirse en portavoz de verdades parciales sujetas a intereses políticos, sociales, económicos. El periodista ha pasado a ser un número, una pieza del engranaje, con poca capacidad para relatar su verdad, salvo honrosas y no pocas excepciones. Existe en las redacciones una burocracia de poder que administra los tiempos, los contenidos, la interpretación de los hechos, burocracias que no tienen ningún reparo en dejarse fotografiar con sus amos. Esa burocracia de poder es un cáncer para el periodismo.
Cada vez más los nuevos y jóvenes periodistas que se suman al deteriorado mundo del trabajo se suman al descontento por la profesión. Se sienten una especie de botones mandados con urgencia a recabar algunos totales, con poca o nula capacidad para contar la realidad, encorsetados en unos estereotipos, en unas formas de relatar que abocan al fracaso cualquier espíritu crítico. Son muy pocos los que pueden dar ese salto tan deseable hacía la independencia. El problema es que los periodistas llevamos callando muchos años lo que pasa dentro de nuestra profesión. Nosotros, los abanderados de la verdad, nos atrevemos poco a contar todas las incongruencias y las falsedades que nos rodean. Los compañeros de Canal Nou callaban. Pero no son los únicos. Si arañamos un poco en todas las redacciones encontraremos situaciones semejantes. Cuando uno cede en su ética profesional es posible que salve su puesto de trabajo, pero a costa de hacer un agujero en el futuro de la profesión y ese agujero tarde o temprano nos engulle a todos. Yo creo que es hora de revisar la situación a la que hemos llegado. Los medios no deben seguir en manos de quienes no creen en ellos. El periodismo es un oficio muy hermoso y cada vez más necesario. No podemos dejar que se vaya por el estercolero de la historia.
Cada vez más los nuevos y jóvenes periodistas que se suman al deteriorado mundo del trabajo se suman al descontento por la profesión. Se sienten una especie de botones mandados con urgencia a recabar algunos totales, con poca o nula capacidad para contar la realidad, encorsetados en unos estereotipos, en unas formas de relatar que abocan al fracaso cualquier espíritu crítico. Son muy pocos los que pueden dar ese salto tan deseable hacía la independencia. El problema es que los periodistas llevamos callando muchos años lo que pasa dentro de nuestra profesión. Nosotros, los abanderados de la verdad, nos atrevemos poco a contar todas las incongruencias y las falsedades que nos rodean. Los compañeros de Canal Nou callaban. Pero no son los únicos. Si arañamos un poco en todas las redacciones encontraremos situaciones semejantes. Cuando uno cede en su ética profesional es posible que salve su puesto de trabajo, pero a costa de hacer un agujero en el futuro de la profesión y ese agujero tarde o temprano nos engulle a todos. Yo creo que es hora de revisar la situación a la que hemos llegado. Los medios no deben seguir en manos de quienes no creen en ellos. El periodismo es un oficio muy hermoso y cada vez más necesario. No podemos dejar que se vaya por el estercolero de la historia.
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sábado, 26 de octubre de 2013
EN LAS PUERTAS DEL HOSPITAL
Se llamaba José Sánchez Carrasco.
Fue asesinado a las puertas de un hospital en México.
Procedía de las grandes brumas de la pobreza
Tenía el alma esqueletizada
la sonrisa fúnebre de quien ya no espera nada.
Perdió poco a poco el agua
del que está formada la vida.
Se evaporó instante a instante
en el lecho infame de la calle
mientras los médicos cumplían con sus horarios
en el ataúd gigantesco del hospital.
Cinco días de agonía
agarrado a la esperanza de una mano humana
de una palabra amiga.
Cinco días escupiendo sequedad
con la mirada quieta enrollada
en el cadaver que asomaba.
-No tienes seguro, ni dinero...
Es frase que se cuela en las astillas de sus huesos.
Sus asesinos tienen coartada.
Son muchos.
Pueden estar tranquilos.
La macroeconomía les avala.
José Sánchez Carrasco espera en un frigorifico en la morgue.
Ser anónimo. Del ejército millonario de los pobres.
Su ausencia es la mía.
Fue asesinado a las puertas de un hospital en México.
Procedía de las grandes brumas de la pobreza
Tenía el alma esqueletizada
la sonrisa fúnebre de quien ya no espera nada.
Perdió poco a poco el agua
del que está formada la vida.
Se evaporó instante a instante
en el lecho infame de la calle
mientras los médicos cumplían con sus horarios
en el ataúd gigantesco del hospital.
Cinco días de agonía
agarrado a la esperanza de una mano humana
de una palabra amiga.
Cinco días escupiendo sequedad
con la mirada quieta enrollada
en el cadaver que asomaba.
-No tienes seguro, ni dinero...
Es frase que se cuela en las astillas de sus huesos.
Sus asesinos tienen coartada.
Son muchos.
Pueden estar tranquilos.
La macroeconomía les avala.
José Sánchez Carrasco espera en un frigorifico en la morgue.
Ser anónimo. Del ejército millonario de los pobres.
Su ausencia es la mía.
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viernes, 27 de septiembre de 2013
EL MISTERIO DE ASUNTA
Asunta murió en occidente que es donde muere el sol. Su luz no han conseguido derribarla. Su azulada foto espectral adquiere un sentido extraño e inquietante. Tal vez vague ya por el parque en forma imprevista y difícil de reconocer. Hay en toda esta historia demasiados elementos raros y misteriosos.
Hasta los abogados defensores renuncian a defender a los presuntos homicidas que no son otros que sus padres. De momento no hay móvil. Tal vez en unos días se confirme que detrás de todo este trágico hecho había un motivo económico pero de momento de ello no hay constancia. Yo me quedo inmerso en su blog, en su historia de fantasmas, en su foto de luz irreal. Tal vez ahí es donde empieza y acaba el misterio. Una mente como la de Asunta debía albergar demasiadas cosas que se escapan al común de todos nosotros. Debería saber cosas inconfesables, debió hilar demasiadas circunstancias que la pusieron en peligro. El problema es que una niña de doce años no tiene solvencia de cara al mundo de los adultos. Sus temores son fantasías, sus inquietudes, chiquilladas. Conectar con un ser así no es fácil. En su entorno debió de sentirse absolutamente sola y se entregó de lleno a sus cuentos macabros.
La investigación trata de aclarar a posteriori todos los hechos o al menos eso pretende. A priori nadie pudo ver lo que ocurría en su entorno. Se ha hecho una autopsia sobre su cuerpo. Se debería haber hecho una autopsia sobre su mente. Matar a un hijo es algo imposible de asumir por la mayor parte de seres humanos. En este caso cuando aún no está claro el móvil se me antoja que de no mediar razones económicas, los motivos tienen que ser igual de oscuros que la manera de ejecutar el homicidio. Abogada y periodista. Dos profesiones de servicio a los demás. Recuerdo aquella frase..el mal anida en el hombre...da igual su condición. No imagino a ninguno de ellos tapando la boca y la nariz de una niña de doce años y menos si es tu hija. No lo imagino pero estoy seguro que la guardia civil no los ha detenido en vano, que el juez no los ha enviado a prisión sin evidencias claras y palmarias. Y ¿por qué callar? No declarar ante el juez es asumir los hechos. Dejar que el silencio responda a tantas preguntas sin respuesta es una declaración de culpabilidad. Aún está muy cerca el caso Bretón. Los ecos de Ruth y José se mezclan con los de Asunta. Todo execrable. Allí conocíamos una causa. Aquí aún la ignoramos.
Hasta los abogados defensores renuncian a defender a los presuntos homicidas que no son otros que sus padres. De momento no hay móvil. Tal vez en unos días se confirme que detrás de todo este trágico hecho había un motivo económico pero de momento de ello no hay constancia. Yo me quedo inmerso en su blog, en su historia de fantasmas, en su foto de luz irreal. Tal vez ahí es donde empieza y acaba el misterio. Una mente como la de Asunta debía albergar demasiadas cosas que se escapan al común de todos nosotros. Debería saber cosas inconfesables, debió hilar demasiadas circunstancias que la pusieron en peligro. El problema es que una niña de doce años no tiene solvencia de cara al mundo de los adultos. Sus temores son fantasías, sus inquietudes, chiquilladas. Conectar con un ser así no es fácil. En su entorno debió de sentirse absolutamente sola y se entregó de lleno a sus cuentos macabros.
La investigación trata de aclarar a posteriori todos los hechos o al menos eso pretende. A priori nadie pudo ver lo que ocurría en su entorno. Se ha hecho una autopsia sobre su cuerpo. Se debería haber hecho una autopsia sobre su mente. Matar a un hijo es algo imposible de asumir por la mayor parte de seres humanos. En este caso cuando aún no está claro el móvil se me antoja que de no mediar razones económicas, los motivos tienen que ser igual de oscuros que la manera de ejecutar el homicidio. Abogada y periodista. Dos profesiones de servicio a los demás. Recuerdo aquella frase..el mal anida en el hombre...da igual su condición. No imagino a ninguno de ellos tapando la boca y la nariz de una niña de doce años y menos si es tu hija. No lo imagino pero estoy seguro que la guardia civil no los ha detenido en vano, que el juez no los ha enviado a prisión sin evidencias claras y palmarias. Y ¿por qué callar? No declarar ante el juez es asumir los hechos. Dejar que el silencio responda a tantas preguntas sin respuesta es una declaración de culpabilidad. Aún está muy cerca el caso Bretón. Los ecos de Ruth y José se mezclan con los de Asunta. Todo execrable. Allí conocíamos una causa. Aquí aún la ignoramos.
domingo, 21 de julio de 2013
LA TRANSPARENCIA
Ya uno se mosquea cuando sus señorías deciden elaborar una ley de la transparencia. A priori es reconocer que la vida pública española, la democracia española, está sometida a densas oscuridades desde su nacimiento, algo que, por naturaleza, atenta contra la esencia misma de la democracia. Nadie se ha preocupado de este pequeño asunto hasta que la cosa se ha hecho irrespirable; el fango de la corrupción orilla en La Zarzuela, por culpa del caso Nóos.
Legislar sobre la transparencia es como legislar sobre el aire. No hay necesidad. Pero si la hay, como parece el caso, es para poner todo tipo de trabas a la misma transparencia. Quiere el azar que los partidos políticos empiecen sus sesudas reuniones para debatir este tema en el momento en que todos y cada uno de ellos - o casi todos- están salpicados por casos varios de corrupción. Si ya tuvieran aprobada la ley de la transparencia tendrían, sin duda, un buen argumento para contrarrestar todas las acusaciones..."Nos atenemos a la ley de transparencia, tal y como manda la ley de transparencia tenemos nuestras cuentas al día, las contrataciones se hicieron tal y como manda la ley de transparencia...pueden ustedes revisar nuestras finanzas que están publicadas tal y como manda la ley de transparencia..." EN fin, nos hubiésemos cansado de oír argumentos basados en la ley de transparencia..Pero todavía no los pueden utilizar. Nadie se pone de acuerdo para sacarla adelante. Y es que la situación no deja de ser patética. El caso Bárcenas, el caso ERE, el caso Palau, el caso Nóos, sería una prueba para ver hasta qué punto los partidos y las instituciones creen en la transparencia. Deberían abrir las puertas y las ventanas, que entrara la luz y que la opinión pública escudriñara y comprobara cómo su democracia se ha ido convirtiendo en un tinglado mafioso en el que los partidos, el poder financiero y las grandes empresas se lo han llevado "muerto" durante decenios. Por eso es tan importante llegar a la Moncloa. Por eso es tan importante gobernar un municipio, una comunidad. El pueblo español está en horas bajas. Ignora que es el pueblo soberano y que en su nombre no se pueden cometer tantos desmanes, tanto latrocinio. El es el único depositario de la transparencia y el único que debe exigirla. Nuestra democracia ha sido secuestrada por aquellos que deberían administrarla. Nuestra falta de reflejos, nuestra falta de tradición democrática, el espejismo del "boom" inmobiliario y la cruda realidad del pinchazo nos han dejado sonámbulos. Nadie se explica si no cómo es posible que asistamos impasibles a tantas mentiras, a tantas contradicciones, a tantas tomaduras de pelo, sin indignarnos. Hablan de una ley de transparencia y se niegan a dar explicaciones sobre presuntos comportamientos delictivos. No hay nada que hacer. Sólo cabe regenerar todo. Es el triste sino del pueblo español. Siempre pensando en la regeneración.
Legislar sobre la transparencia es como legislar sobre el aire. No hay necesidad. Pero si la hay, como parece el caso, es para poner todo tipo de trabas a la misma transparencia. Quiere el azar que los partidos políticos empiecen sus sesudas reuniones para debatir este tema en el momento en que todos y cada uno de ellos - o casi todos- están salpicados por casos varios de corrupción. Si ya tuvieran aprobada la ley de la transparencia tendrían, sin duda, un buen argumento para contrarrestar todas las acusaciones..."Nos atenemos a la ley de transparencia, tal y como manda la ley de transparencia tenemos nuestras cuentas al día, las contrataciones se hicieron tal y como manda la ley de transparencia...pueden ustedes revisar nuestras finanzas que están publicadas tal y como manda la ley de transparencia..." EN fin, nos hubiésemos cansado de oír argumentos basados en la ley de transparencia..Pero todavía no los pueden utilizar. Nadie se pone de acuerdo para sacarla adelante. Y es que la situación no deja de ser patética. El caso Bárcenas, el caso ERE, el caso Palau, el caso Nóos, sería una prueba para ver hasta qué punto los partidos y las instituciones creen en la transparencia. Deberían abrir las puertas y las ventanas, que entrara la luz y que la opinión pública escudriñara y comprobara cómo su democracia se ha ido convirtiendo en un tinglado mafioso en el que los partidos, el poder financiero y las grandes empresas se lo han llevado "muerto" durante decenios. Por eso es tan importante llegar a la Moncloa. Por eso es tan importante gobernar un municipio, una comunidad. El pueblo español está en horas bajas. Ignora que es el pueblo soberano y que en su nombre no se pueden cometer tantos desmanes, tanto latrocinio. El es el único depositario de la transparencia y el único que debe exigirla. Nuestra democracia ha sido secuestrada por aquellos que deberían administrarla. Nuestra falta de reflejos, nuestra falta de tradición democrática, el espejismo del "boom" inmobiliario y la cruda realidad del pinchazo nos han dejado sonámbulos. Nadie se explica si no cómo es posible que asistamos impasibles a tantas mentiras, a tantas contradicciones, a tantas tomaduras de pelo, sin indignarnos. Hablan de una ley de transparencia y se niegan a dar explicaciones sobre presuntos comportamientos delictivos. No hay nada que hacer. Sólo cabe regenerar todo. Es el triste sino del pueblo español. Siempre pensando en la regeneración.
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lunes, 11 de febrero de 2013
NASEIRO-GÜRTEL. LA FAMILIA.
8 de enero de 1990. Palop telefonea a Arturo Moreno.
SALVADOR: ¿Arturo?ARTURO: Sí.S.- He llegado de la nieve.A.- Hombre... ¿Qué tal, Borito, cómo estás?S.- Muy bien. Y buenas noticias además.A.- ¿Por?S.- Porque voy a conseguir más financiación.A.- ¡Ah, sí! ¿Cómo?S.- Pues un pago aquí, en Valencia.A.- ¿Ah, sí?S.- Sí, sí, sí.
A.- Oye, el Balaguer éste, ¿qué tal? A mí es que no sé si me gustó mucho este tío, macho. Me da un poco así de no sé. Me llamó el otro día, ¿eh?
S.- ¿Ah, sí?
A.- Porque... Sí, me llamó; me dijo es que Boro no está, está en la nieve, quería venir a... a ver a Naseiro y tal. Y yo le dije que Naseiro estaba fuera también, ¿eh? Pero no sé, macho; este tío es de mucha confianza, ¿o no?
S.- Sí. Es un tío que sabe, o sea, es decir, es un tío muy espabilado.
A.- Sí, sí.S.- Qué quiere, vamos.... es de izquierdas...A. - Sí.S.- Pero también quiere moverse, y entonces él...
A.- Ya, ya. Bueno, pero hay que tenerlo como a un contratista más, ¿eh? 0 sea, no sentirlo en la órbita así... Sino como a un contratista, un contratista más. 0 sea, que... Hombre, que tenga un trato con tal, pero que no se entere de las cosas que hagamos, ¿eh?
S.- Claro.
A.- Eso es fundamental. Hablé con Naseiro y le hablé de ti, y me dijo que nada, que lo que yo quisiera. Me dijo: Hombre, yo lo que puedo hacer es pagarle, los... los, los billetes y que venga por aquí y tal, no sé qué, no sé cuántos, y que entonces pues me eche una mano por aquí, que encantado, vamos, que no hay ningún problema. 0 sea, que ahí puedes tener sitio, ¿no?
S.- Tú crees que es bueno para el grupo, ¿no?A.- Que yo creo que sí, vamos.
S.- Yo creo que es fundamental, vamos. Lo digo así de claro.
A.- Está bien, lo que pasa es que hay que tener en este tema, sí, que hay que ser frío y ahí que nadie tenga información de nada, ¿eh?
S.- Claro.
A.- Porque en el momento que se enteren que estás ahí y que tal y que no sé qué, o sea, que no hay que comentar nada de las gestiones que estamos haciendo, ni a Miguel Ángel ni a nadie, vamos...
S.- No, no; yo a Miguel no le suelo comentar...
A.- No. Ni a nadie; o sea, porque es que... es un tema muy delicado, o sea, que los grandes escándalos en los partidos ha sido por cosa de financiación.
S.- sí.
A.- Y el tío que meta la pata ahí acaba con su carrera política para toda la vida, vamos.
S.- Claro.
A.- Entonces hay que tener muchísimo cuidado. Entonces me dijo que nada, que fenomenal. 0 sea.... se fue a Alicante, ¿eh? Iba a ver al alcalde de Torrevieja y se iba a mover por allí unos días, ¿eh?, y vendría a principios de semana. Que yo mañana me voy a Sevilla, macho, a ver allí seguramente el congreso nacional, lo haremos en Sevilla.
S.- ¿Qué pasa, que sirve de apoyo?
A.- Y entonces me ha dicho José María que fuese y tal y no sé qué a ver que fuese. Y voy con el gerente, con Luis Bárcenas y tal, o sea, que actualmente, bueno, pues he estado bastante, bastante bien en el partido, ¿no? Veremos a ver cuánto dura esto.
S.- Tenemos que copar la tesorería, ¿eh? Tenemos que coparla de verdad.
A. - Sí.
S.- Tenemos que coparla. Es fundamental. Para el grupo y para...
S.- Se tiene que dar con un canto en los dientes.
A.- Al menos se queda muy contento, porque Aznar lo dice; oye, pues Arturo y sus amigos me están ayudando mucho y todo esto, ¿me entiendes? De que eso...
S.- Pero tú eso también coméntaselo a José María para que sepa que es 0 que estamos...
A.- Que yo no le he dicho nada, pero lo sé porque a mí directamente, a través de José María, José María no me ha dicho nada, pero de otras personas que me han dicho que sí. Que, que ha hablado muy bien de nosotros y tal. Es que estuvo comiendo el viernes con Luis Fraga, con el sobrino de Fraga, ¿no?, que trabaja ahí.
S.- sí.
A.- Y que está muy..., es también muy amigo de Naseiro, ¿no?, entonces me lo dijo, que me ponía por las nubes y tal, o sea, que ahora mismo tenemos muy buena relación con este tío, vamos a aprovecharla, macho.
S.- Sí, pues, por de pronto, cuando puedas se lo comentas a José María lo que estamos consiguiendo.
Esta es la grabación de una cinta por parte de la policía en la que hablan dos implicados en el caso Naseiro, de supuesta financiación irregular del partido popular. La cinta se comenta por si sola y tiene una actualidad sorprendente. Según revela Interviú, Luis fraga es otro presunto miembro del partido popular que comparte dinero en sus cuentas suizas. Faltan otros dos. De aquellos lodos, estos polvos. Todos los implicados en el caso "Naseiro" fueron declarados absueltos por el Tribunal Supremo al considerar que las cintas grabadas, base de la acusación, fueron obtenidas de manera ilegal. La policía había abierto una investigación por narcotráfico y en esas llamadas se cruzó la financiación ilegal del partido. Trillo tuvo que mucho que ver en esa estrategia. Una estrategia que también intentaron con la Gúrtel, pretendiendo invalidar todo el proceso por las escuchas ordenadas por Garzón en la cárcel contra los abogados de los implicados. Me pregunto en qué país vivimos cuando los responsables políticos se comparten como mafiosos y han ido formando durante años un entramado financiero de bancos, cajas y empresas para financiarse y enriquecerse mutuamente. Sin duda, es la hora de regenerar la política o acostumbrarnos a la mafia.
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